viernes, 16 de diciembre de 2016

ROGUE ONE: Una historia cojonuda de Star Wars.

TITULO ORIGINAL: Rogue One: A Star Wars Story

AÑO: 2016

DURACIÓN: 133 min.

PAIS: USA

DIRECCIÓN: Gareth Edwards

GUIÓN: Chris Weitz, Tony Gilroy

MÚSICA: Michael Giacchino

REPARTO:Felicity Jones, Diego Luna, Ben Mendelsohn, Donnie Yen, Jiang Wen, Mads Mikkelsen, Forest Whitaker, Alan Tudyk, Riz Ahmed, Jonathan Aris, Jimmy Smits, Alistair Petrie, Genevieve O'Reilly, Valene Kane
"Inesperada, pero afortunada película es". Vale, tontada a parte, le quito las telarañas al blog porque vengo del cine, como mínimo, motivado y esperanzado en lo que Dysney pueda regalarnos más allá de la prueba de fuego que supondrá EpVIII.
Honestamente, pensaba que Rogue One sería un producto más, sin mucha alma, y con más fallos y escenas metidas con calzador que otra cosa. Pero por alguna razón que solo la Fuerza puede explicar, la película de Gareth Edwars es tan Star Wars que se parece más a lo que llevamos (o llevo, que luego tachan a uno de pretencioso) esperando desde el Retorno del Jedi  que cualquier otra película de la saga hecha hasta la fecha. 

CUIDADO, SPOILERS A PARTIR DE AQUI  

Rogue One contaba con el handicap de saber el resultado final de la historia, porque a estas alturas todos sabemos que los planos de La Estrella de la Muerte acaban en manos de los Rebeldes. Sin embargo, la forma de hacernos llegar de nuevo a los pasillos de la  Tantive IV, arrancando sonrisas y haciendo guiño tras guiño sin perder de vista la acción de la película me ha conquistado. 
La cinta está plagada de detalles que todo fan de Star Wars sabrá reconocer, desde la torre de vigilancia de Yavin IV, hasta las geniales resurrecciones de Grand Moff Tarkin o Darth Vader entre otros muchos , y por supuesto la estética de los setenta que nos transporta al universo Star Wars más clásico.
Pero como decía, los guiños y apariciones estelares, son insertadas en la lógica de la historia que se nos está contando, sin alterar el transcurso de la misma, y creando una sensación muy agridulce de: "¿Por qué cojones no lo han hecho antes?" 

Se han medido muchos detalles que me parecen interesantes, estar viendo la película pensando que la trama sucede a escasos días de que Luke compre a C3PO y R2 a los Jawas es una sensación genial. La presencia de La Fuerza, no solo en Chirrut Imwe interpretado por Donnie Yen como monje guerrero, sino en el cristal Kyber que la madre de Jim Erso le regala al principio de la película, nos deja ver que los designios de la energía que une la galaxia siguen su curso. Una manera sutil de no dejar de lado uno de los motores de la saga sin necesidad de meter Jedis en la ecuación. 
Por otro lado, se dan situaciones poco habituales en una película de Star Wars, como la falta de escrúpulos vista en una Rebelión que no duda en eliminar a quién sea para conseguir sus objetivos. Y luego está el prometido carácter bélico, que se deja ver claramente en la segunda mitad de la trama. 


La presentación de los personajes, más oscura de lo habitual, y con un Mads Mikkelsen que ocupa la pantalla con su sola  presencia, me ha encantado, dando un ritmo progresivo hasta la citada explosión belicista.

En referencia a la música, tenemos a Michael Giacchino en sustitución del inigualable John Williams, y se nota desde el principio. Puede resultar extraño que la música clásica solo se utilice en contadas y justificadas ocasiones, pero yo lo agradezco. No quiero renegar de lo que es una de las señas de identidad de Star Wars, pero creo que hay que mirar hacia delante e introducir nuevos elementos que den aire fresco y demuestren que se puede contar una historia de SW sin necesidad de recurrir al constante "vello de punta" que provocan las partituras de Williams, para eso ya lo tenemos grabando la música del EPVIII.
Un punto reseñable, es la explicación, casi cuarenta años después, al rídiculo e inexplicable hecho (nunca lo he visto así, pero es una crítica muy escuchada) de que unos pequeños cazas Rebeldes pudieran destruir La Estrella de la Muerte atacando a un punto débil tan facilón, todo esto teniendo en cuenta que se trata de "el arma definitiva del Imperio". Realmente me ha parecido muy original la explicación, y sitúa a Galen Erso y a su hija Jin en un lugar importante para el universo de Star Wars, otra vez en expansión en el nuevo canon establecido por Disney.  
Y aquí podríamos seguir diseccionando y contando detalles. Para ir finalizando, y en resumen, que me ha encantado. A poco que se tenga un corazoncito "Starwasero" la película te atrapa y te deja un sabor de boca cojonudo, además del salto de butaca final al ver de nuevo, por pocos segundos que sean, a Leia en el momento de recibir los planos de la Death Star. 
 

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